Hoy he decidido hablarme claro, en voz alta. Me he dicho para mí que no debo engañarme con pensamientos supeficiales, así que seré honesto y rumiaré razonamientos profundos. Me entusiasma progresar en la vida, pero me encanta que también lo hagan los demás. Me interesa que la vida cambie, que haya situaciones emocionantes que permitan frotar la creatividad para invertar grandes o pequeñas soluciones que mejoren las vidas de otras personas.
Me entusiasma soñar, soñar por ejemplo que todos somos amables con los demás y serios contra los abusos de unos pocos hacia otros muchos. Pero lo que realmente me congratula conmigo mismo es mirarme al espejo cada noche y ver la sonrisa del que está en frente, presentirle una paz interior que se sale del vidrio, captar esa tranaquilidad que le deja a uno dormir como un lirón.
Y tú, mi querido lector, qué ideas tienes claras, además de saber que tras un sueño reconfortante, si te despiertas , es que estás vivo.
jueves, 6 de diciembre de 2007
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