La información siempre ha infringido dolores de cabeza a los gobernantes, proporcionalmente al grado de autoritarismo o grado de control de éstos. A mayor control de la información mayor es la jaqueca. Y llegó Internet, con toda su libertad y con montañas de información incontrolada. Toda una pesadilla para cualquier censor. Precisamente su ultracrecimiento se ha basado en el caos organizado creado por puñados y puñados de ciudadanos de todo el planeta.
Parece ser que mientras Sarkozy trata de buscar una excusa para poner un poco de orden en el desbarajuste de la Red, el Parlamento europeo, por ahora, ha dado una tregua y deja hacer a los ciudadanos enredados. Menos mal que Berlusconi no conmueve a nadie en Bruselas en materia de Sociedad de la Información, pero ya llegará algún político que trate de meter el miedo al resto diciendo que cómo se puede tolerar tal grado de libertad en el medio Internet, un medio potentísimo…
De momento, se han salvado los muebles, quizás la decisión de la Parlamento Europeo se movido interesada por la campaña que hizo Obama en la red y "ayudó" a ganar las elecciones en USA. Quizás los gobernantes no piensen tanto en que sea buena para los ciudadanos como en el uso que pueden hacer de ella para llegar a ellos. De un modo u otro, seguiremos gozando de la libertad de la Red mientras dure y cuando lleguen otros tiempos, pues a cambiarlos con mucha política y participación, eso sí, en Internet, claro.